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Resistir a una agresion

Simulacros de resistencia a una agresión

Normalmente cuando se entrena siempre se menciona aquello de que “la acción siempre es agresionmás rápida que la reacción”. Esto significa que en lo general, el primero que toma la iniciativa es el que resulta vencedor. En escenarios de entrenamiento donde se simulan situaciones reales, en general, siempre obtiene mejores resultados aquel que realiza los movimientos con mayor decisión y de forma contundente. Para repeler una agresión, si no tenemos forma de evitar el uso de la violencia, no podemos andar a medias tintas, una vez que agotamos todas las posibles soluciones entonces debemos actuar de forma decidida y agresiva, el retroceder no puede ser una opción si queremos mantenernos con vida.

Incluso cuando nos encontramos en una simulación, conocemos y confiamos en quienes están enfrente y nos entrenan, no es posible no sentir un cierto apremio cuando se plantean situaciones violentas. Aun cuando sepamos que quien nos ataca no tiene intención de lastimarnos, e incluso que las armas que utilizan no causan daño real, uno no deja de sentir un impulso de escapar y ponerse a cubierto, esto sin dudas son miles de años de evolución y supervivencia actuando en pos de preservar nuestra integridad física y la vida. Es por eso que para resistir a una agresión y repelerla, debemos entrenar a nuestra mente para controlar ese impulso de huir. Se trata de una reprogramación de nuestro instinto y de la preparación mental para hacer frente a quien busca lastimarnos. Los simulacros, los juegos mentales y el entrenamiento periódico nos preparan y le dan al cerebro instrucciones de cómo actuar en casos de peligro y frente a agresiones. 

Lo bueno de realizar simulacros y entrenar sobre posibles escenarios, por ejemplo, situaciones donde somos abordados a la salida de cajeros automáticos, entrando a nuestro vehículo, al llegar a casa, etc., nos colocan en la delantera cuando nuestro cerebro busca soluciones a los problemas que se le presentan. Al mismo tiempo si encontramos que no podemos resolver una de estas situaciones tenemos la posibilidad de preguntar a alguien o aumentar nuestro entrenamiento, cosa que en la vida real no podemos hacer cuando nos enfrentamos a esas situaciones. Básicamente lo que nos permite el entrenamiento frecuente es contar con tiempo, espacio y la posibilidad de evaluar diferentes técnicas, estrategias y enfoques que nos permitan salir con vida de un enfrentamiento.

Sin dudas nadie desea encontrarse en una situación de violencia y agresividad extrema, aun menos tener que llegar al extremo de tener que utilizar fuerza letal para repeler un ataque. Nuevamente lo bueno de poder entrenar es que nos prepara para estos posibles escenarios y nos da la opción de evaluar nuestra situación mental, física y legal ante un episodio violento. Al mismo tiempo también el poder modificar nuestra estrategia permite evaluar posibles soluciones menos drásticas y también podemos practicar formas de de-escalar situaciones violentas. De este modo no solo podemos ganar en tiempo de reacción ante posibles ataques, sino que también podremos llegar a salvar la vida no solo nuestra, sino también de nuestro agresor en caso de no tener que recurrir a medidas extremas.




Estar preparados para resistir a una agresión

Es una realidad que la violencia, criminalidad e inseguridad se encuentran en nuestra sociedad agresiony a la vuelta de la esquina. No podemos mentirnos a nosotros mismos ignorando lo que cada día ocurre en las ciudades de nuestro país, donde incluso policías son emboscados y asesinados a sangre fría cuando retornan a sus hogares. En cualquier caso, si la situación se presenta sin dudas nadie desearía estar ahí, pero si se presenta es mejor estar lo más y mejor preparados. Es por eso que entrenar posibles escenarios de agresión, contar con un arma para defensa propia y por supuesto conocer su funcionamiento y alcance no solo nos puede salvar la vida y la de nuestros seres queridos, también puede ser una forma de controlar la ansiedad que genera el tener que convivir con la inseguridad y la violencia cotidiana.

En ningún caso debemos considerar que el tener un arma nos habilita a salir a buscar problemas y a jugar a ser pistoleros. En ningún caso debemos considerar comportarnos por encima de la ley y provocar posibles situaciones peligrosas. Un arma es una herramienta que permite solucionar problemas o puede generar problemas aun más grandes. Es por eso que la conciencia de una tenencia responsable se basa en el conocimiento, entrenamiento responsable y respeto, en todo momento se refiere a cuidar y preservar la vida, la nuestra y la de los nuestros, así como procurar mejorar nuestro entorno y nuestra sociedad cada día.

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