Pulsa "Enter" para saltar al contenido

Pautas para prevenir situaciones violentas

Pautas para prevenir situaciones violentas

Cuando nos preguntamos cuál es la mejor manera de desactivar o prevenir situaciones prevenirviolentas y peligrosas, vemos que existen dos etapas en estas situaciones. Hay una parte de la situación en la cual si somos lo suficientemente observadores y prevenidos, podremos detectar a tiempo cuando y donde se comienza a crear una situación de riesgo, y por lo tanto actuar en consecuencia. La segunda etapa es cuando no hemos sido lo suficientemente previsores o afortunados, y la situación ya se ha desencadenado y nos encontramos inmersos en medio de la misma.

Las situaciones violentas suelen representarse rápidamente, muchas veces no tenemos ni el tiempo ni la actitud para prevenir el hecho ni de comprender cabalmente lo que ocurre a nuestro alrededor y solo nos vemos arrastrados por la acción. En muchos casos los autores de la agresión no necesitan razones por las cuales lastimar o amedrentar a los demás, en todo caso, muchas veces nuestra cuota de participación es mínima y solemos quedar a merced de los impulsos de los atacantes. Es por eso que siempre debemos tratar de mantenernos alertas, atentos a lo que nos rodea y prestar especial atención a todas aquellas actitudes y situaciones que nos llamen la atención y nos pongan sobre aviso. Prevenir siempre será mejor que lamentar.



Como prevenir situaciones desagradables

Aprender a identificar posibles “puntos calientes”

Los seres humanos somos criaturas de habito, es por eso que cuando algo no encaja en nuestra rutina o sobresale de lo habitual, se nos presentan señales que indican posibles problemas. Cuando aprendemos a identificar lo que nuestro instinto de supervivencia nos trata de indicar, todo se vuelve más fluido y fácil de prevenir y manejar. Es por eso que debemos prestar atención a lo que nuestro inconsciente nos indica y no desechar esas señales a la ligera. Milenios de evolución han creado herramientas en nuestro cerebro que procuran mantenernos a salvo y evitarnos problemas innecesarios.

Si notamos que la actitud de un individuo, el lenguaje corporal o el entorno en el que nos encontramos se presenta de una manera que nos llama la atención y nos hace sentir incómodos, es entonces un gran indicio de que una posible situación peligrosa nos acecha. Si vemos un grupo de individuos sospechosos en una esquina, en una parada de ómnibus, o en cualquier lugar con poco transito o mal iluminado, sin dudas es un punto a evitar. No se trata de ser cobarde o dejarse amedrentar, se trata de prevenir y evitar situaciones que puedan poner en riesgo nuestra vida o integridad física. Esto también aplica a evitar zonas potencialmente peligrosas como cruces de calles donde ocurren ataques a coches a menudo, cajeros automáticos donde periódicamente ocurren robos, etc. Usar el sentido común y no desechar presentimientos a la ligera.

Nunca deje de prestar atención a su entorno

Una vez que identificamos un posible “punto caliente”, aun cuando tomemos medidas para evitar caer en una posible “emboscada” y tratemos de prevenir el enfrentamiento, nunca debemos bajar la guardia ni dejar de prestar atención a lo que sucede a nuestro alrededor. El principal requisito para evitar un conflicto es saber lo que ocurre y que una situación conflictiva se está desarrollando, es imposible saber en dónde nos encontramos si no prestamos atención y no observamos lo que sucede a nuestro alrededor. Bajar la mirada para prestar atención al celular, una vidriera o cualquier otra cosa que nos distraiga de donde ocurre la acción nos pone en mayor riesgo que el hecho de hacer evidente que hemos detectado la amenaza y que el posible atacante sepa que ha perdido el factor sorpresa. Hay que recordar que la mayoría de los ataques  ocurren cuando la víctima esta desprevenida y distraída, en cambio una persona atenta y vigilante es un blanco mucho más difícil de atacar, por lo tanto menos chances de convertirse en víctima. 


Como reaccionar durante una ataque

Cuando ya hemos perdido la posibilidad de detectar la amenaza a tiempo y la acción se desarrolla a nuestro alrededor, debemos considerar rápidamente nuestras opciones. Es una realidad que cada situación es diferente y que nunca se tiene una opción única para sobrellevar y sobrevivir a un ataque. Asimismo, no todas las acciones que podamos tomar tendrán el mismo efecto sobre el atacante dado que la motivación de cada uno de ellos es diferente. Pero si existen algunos puntos básicos que son validos en casi cualquier situación violenta y que pueden marcar la diferencia.

Normalmente cuando el ataque comienza, el atacante se mueve lo más rápidamente prevenirposible hacia su víctima tratando de reducir la distancia entre ellos y procurando ganar la mayor ventaja en lo que respecta a sorpresa y minimizar las opciones de defensa que pueda tener su presa. Previo al ataque, el movimiento será predatorio, tratando de acortar distancias sin llamar la atención, en el momento de encontrarse en la posición más ventajosa se lanzara sobre su víctima rápido y violentamente. Esto nos plantea el hecho de que la distancia es nuestro aliado. Si vemos que estamos siendo víctimas de un ataque, debemos procurar mantener la mayor distancia y la mayor cantidad de obstáculos posibles entre el atacante y nuestra persona. Es aquí donde podemos marcar la diferencia y lograr repeler la agresión. Tratar de evitar caminar hacia atrás, procurar moverse en ángulos o en círculos, esto nos permitirá observar más allá del atacante y escanear el entorno en busca de posibles rutas de escape, armas u otros atacantes. Siempre hay que recordar que los delincuentes difícilmente trabajen solos, por lo que si un atacante falla debemos considerar un posible segundo ataque por parte de su cómplice.

Si vemos una salida y podemos tomarla, no dudar

Si vemos que podemos desactivar el ataque de manera segura antes que nos veamos más inmersos en él, no dudar en tomar esa opción. En el caso de contar con un arma para defensa es muy importante hacerle saber al oponente que se está armado y con intención de defenderse. El lenguaje corporal influye mucho en este punto, si damos a entender que estamos en condiciones de repeler una agresión, una potente voz de mando y una postura agresiva pueden disuadir a quien nos ataca. En la mayoría de los casos cualquier agresor evitara continuar adelante al saber que su potencial presa puede causarle daños. Recuerde, los delincuentes suelen ser oportunistas, en ningún caso desean exponer su vida a peligros innecesarios. Cualquier resistencia armada por parte de su presa los hará replantear su estrategia y seguramente huir. Recuerde, no intente razonar con el atacante, hágale saber claramente lo que Ud. desea, hay que entender que en estas situaciones el tratar de explicar o exigir explicaciones no tiene sentido, en muchos casos solo hará que el atacante se vuelva más agresivo. Ser claros en nuestro objetivo y tener una estrategia es lo más coherente y lo que a la larga nos dará mejores resultados. No trate de ser un héroe ni aferrarse a cosas materiales que puedan costarle la vida. Trate de mantener la calma y mantener la mente enfocada, su reacción ante un ataque será lo que en muchos casos defina si sale bien parado o no de esa situación.

***




Sé el Primero en Comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*