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La conciencia situacional y la seguridad

Conciencia situacional

Tener conciencia del entorno que nos rodea y prestar atención a lo que conciencia situacionallos demás hacen a nuestro alrededor es una de las principales formas de evitar convertirnos en victimas de acciones violentas por parte de criminales o cualquier tipo de atacante. Cuanto antes logremos detectar una amenaza, antes podremos defendernos de ella. Contar con lo que se conoce como conciencia situacional puede llegar a ser la diferencia entre llegar a casa o volverse una estadística.

Es una realidad que hoy en día la inseguridad en las ciudades de nuestro país se ha tornado, en algunos casos, casi insostenible. Actividades de alta violencia, robos a mano armada a comercios y supermercados, copamiento de viviendas, trafico de drogas e incluso muertes por ajustes de cuentas son moneda corriente en algunas zonas. Lamentablemente, aun cuando no frecuentemos dichos “puntos calientes”, eso no asegura que nuestro camino no se vaya a cruzar con delincuentes en busca de su próximo blanco. Contar con conciencia situacional, evaluar nuestra exposición y adaptarnos a las circunstancias es lo que marca la diferencia entre un blanco fácil o un objetivo duro para los criminales.

Una de las principales estrategias que usan los delincuentes es la emboscada. Una vez que detectan a su presa, luego de evaluar muchos aspectos tanto de su objetivo como del entorno, se aprestan a lanzar el ataque. Nunca un acto delictivo es improvisado y al azar. Los delincuentes, de forma instintiva, aprovechan sus sentidos y del mismo modo que los grandes predadores de la naturaleza, acechan a su blanco hasta el momento propicio, tratando siempre de minimizar las opciones de defensa y reacción por parte de la víctima.




Anticipar y prevenir el ataque

Es aquí donde la conciencia situacional marca la diferencia. Si nos conciencia situacionalencontramos atentos y logramos detectar las señales que los “predadores” dejan entrever, podremos anticipar el ataque e incluso llegar a prevenirlo y desactivarlo. En cualquier caso, aun cuando a pesar de haber sido descubiertos, los delincuentes procedan a lanzar su ataque, contaremos con un tiempo extra para preparar nuestra defensa, ya sea mediante la resistencia, el contra-ataque o la evasión.

Lograr ese nivel de conciencia situacional no es algo extremadamente difícil, requiere si cierto grado de atención y análisis de lo que ocurre a nuestro alrededor, lo cual en situaciones extremas puede llegar a ser estresante, pero en el común de los casos solo requiere un pequeño cambio en nuestros hábitos. Es una realidad que nuestra actitud hacia el mundo no es ser agresivos ni dedicarnos a atacar a otras personas, pero en cierto modo, para lograr prevenir situaciones violentas y delictivas debemos colocar nuestra atención en el foco de cómo piensan los delincuentes. Es decir, no tenemos que volvernos malas personas para lograr esto, simplemente debemos comenzar a ver el mundo del modo como lo ven aquellos que si son criminales.

Recordar que los delincuentes se basan en puntos como la sorpresa, la velocidad y la violencia en el accionar, lo bueno de esto, es que los mismos aspectos que sirven para un ataque, también funcionan para montar una defensa. Prestando atención a los espacios y situaciones donde podemos ser atacados, podemos anticipar dichos ataques. Recuerde siempre que los criminales son oportunistas y por lo tanto ante el menor indicio de complicación buscaran un objetivo más fácil. Permítale a su instinto indicarle lo que muchas veces sus otros sentidos no detectan o no quieren reconocer.

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