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Alternativas no letales en la defensa personal

Defensa personal con armas no letales

Para la mayoría de nosotros, ir armado durante nuestra rutina diaria no letalespuede ser algo fuera de lo común. Sin embargo, un arma de fuego es, sin excepción, la forma más efectiva de defensa personal y muchos ciudadanos buscan en la actualidad contar con este tipo de protección. De todos modos, existen buenas razones para buscar alternativas defensivas no letales, sobre todo tomando en cuenta que es posible que no necesitemos fuerza mortal para resolver las situaciones que se nos presenten. Además, es una realidad que la tenencia de un arma de fuego requiere actitudes y habilidades que muchas personas no están interesadas en adquirir.

Como soluciones alternas al porte de armas de fuego, se puede optar por armas blancas o elementos menos letales tales como un aerosol químico o armas eléctricas. Nótese que se mencionan como “menos letales” en lugar de “no letales”, ya que cualquiera de estos dispositivos tiene el potencial de causar resultados letales si un individuo tiene una vulnerabilidad particular o condición, o si simplemente se intensifica una situación más allá de lo previsto.

Existen dos razones principales para el porte de elementos de defensa no letales. Una primera razón es para aquellas circunstancias en las que no se puede estar armado con un arma de fuego. La segunda razón es como complemento para su arma de fuego y como alternativa cuando no se requiere fuerza letal para resolver una situación. En cualquier caso, el contar con varias opciones alternas siempre será mejor que no tener ninguna.




Resolver situaciones con armas no letales

El uso de un arma de fuego es apropiado cuando se enfrenta una no letalesamenaza violenta que plantea peligro inminente de lesiones corporales graves o muerte. Los principios de cuando uno está justificado en el uso de la fuerza letal es un tema extenso y lleno de controversias, pero si tienes un arma de fuego, tienes la obligación de educarse en las leyes que regulan su uso y tenencia, asimismo es extremadamente importante practicar con ellas de forma periódica para conocer su funcionamiento y tener conciencia de como reaccionamos al usarlas.

En el caso de llegar a tener que enfrentar una situación violenta, el contar con conocimiento práctico de cómo manipular de forma segura y precisa un arma de fuego puede marcar una gran diferencia. Sin embargo, también hay un montón de posibles situaciones en las que uno puede encontrarse frente a un acto hostil o agresivo, y sin embargo que no constituyen una amenaza mortal. Es en estos momentos cuando una opción de defensa menos letal tiene más sentido que nunca.

Más allá de nuestros derechos y obligaciones legales, la mayoría estará de acuerdo en que el uso de la fuerza letal es la última opción que se debe tomar, y sólo se debe optar por ella solo si en realidad no hay otra alternativa. Por estas razones, el contar con una solución menos letal puede ser en extremo valioso cuando se necesita una herramienta adecuada para hacer frente a una amenaza, que sin embargo no representa peligro mortal. En estos casos, el poder disuasorio de la combinación de un arma de fuego en retención, mas el uso de voces de mando claras y de una solución menos letal suelen tener mejores resultados al resolver la situación.

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